Apuntes 100, 237-259

ISSN: 0252-1865

eISSN: 2223-1757

doi: 10.21678/apuntes.100.2247

© Creative Commons Attribution 3.0

Artículo recibido el 01 de mayo de 2024

Artículo aceptado para publicación el 13 de diciembre de 2025


Metodología para determinar el valor social del patrimonio cultural: el caso de las artes clásicas en Bahía Blanca, Argentina1


Viviana Leonardi

Departamento de Economía, Universidad Nacional del Sur (UNS); Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (UNS-CONICET) viviana.leonardi@uns.edu.ar

Marina Tortul

Departamento de Economía, Universidad Nacional del Sur (UNS); Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (UNS-CONICET) marina.tortul@uns.edu.ar

Resumen. El reconocimiento del valor social del patrimonio cultural permite aprovechar sus efectos sobre el desarrollo humano y social. El objetivo del este trabajo es diseñar y aplicar una herramienta que contribuya a su medición. Se propone un marco metodológico basado en la Evaluación Multicriterio Social (Munda, 2004) y se aplica al caso de una institución local dedicada al arte clásico (ballet, música orquestal y coral) de Bahía Blanca, Argentina. Se utiliza principalmente información primaria relevada durante 2022. Se verifica un valor social medio, fundamentado en el sentimiento de identidad y apropiación. Asimismo, se pone de manifiesto la necesidad de afianzar la continuidad de dicho patrimonio.

Palabras claves: valor social, patrimonio cultural, artes clásicas, metodo-logía, Bahía Blanca.

Methodology to determine the social value of cultural heritage: The case of classical arts in Bahía Blanca, Argentina

Abstract. The recognition of the social value of cultural heritage allows us to take advantage of its effects on human and social development. The


  1. Este trabajo se realizó en el marco del Proyecto de Grupo de Investigación «Patrimonio territorial y turismo cultural: desafíos y posibilidades para la ciudad de Bahía Blanca y la región. Un análisis desde la economía de la cultura». Secretaría General de Ciencia y Tecnología, Universidad Nacio-nal del Sur, Argentina. 2023-2026.


    objective of this work is to design and apply a tool that contributes to its measurement. A methodological framework based on the Social Multicriteria Evaluation (Munda, 2004) is proposed and applied to the case of a local institution dedicated to classical art (ballet, orchestral and choral music) in Bahía Blanca, Argentina. Primary information collected during 2022 is mainly used. An average social value is verified, based on the feeling of identity and appropriation. Likewise, the need to strengthen the continuity of said heritage is evident.

    Keywords: social value, cultural heritage, classical arts, methodology, Bahía Blanca.


    Introducción

    El patrimonio cultural (en adelante, PC) constituye un espacio de conviven-cia y cohesión social en el que cada individuo reafirma su pertenencia a un grupo mediante la construcción de una memoria colectiva. De este modo, el patrimonio se convierte en un ámbito de «complicidad social» donde se expresa la solidaridad que une a quienes comparten valores culturales comu-nes (García Canclini, 1987). Sin embargo, en las sociedades contemporáneas el PC tiende a alejarse de la memoria de los ciudadanos (García Valecillo, 2009), lo que resalta la necesidad de una gestión orientada a fortalecer su reconocimiento y valoración por parte de la población local. Para ello, resulta fundamental conocer y medir el valor que la sociedad asigna al PC, lo que abre el debate sobre cómo entender dicho valor.

    El concepto de valor patrimonial no es estático. Ha cambiado a lo largo del tiempo y, con él, los criterios empleados para su preservación y salvaguarda. En un comienzo, predominaba la noción de valor histórico y artístico (Greffe, 1990), concebido como intrínseco y universal. Posteriormente, surgió una corriente crítica que sostuvo que el valor del PC solo existe en contextos deter-minados, vinculados a una comunidad y a un momento histórico específico (Ballart et al., 1996; García Canclini, 1999; Serageldin, 2000; Mason, 2002; Peñalba, 2005; Delgado Rubio, 2008; Villaseñor Alonso, 2011, entre otros). Este giro destaca la relevancia del valor social (en adelante, VS), enten-dido como el reconocimiento y la apropiación colectiva que legitiman y otorgan sentido al patrimonio en el marco de la cultura contemporánea. El VS ha sido definido como «un apego al lugar que encarna significados y valores que son importantes para una comunidad» (Jones, 2017, p. 22). Asimismo, desde una perspectiva crítica, el PC puede concebirse como una construcción social, producto de procesos mediante los cuales ciertos bienes se sacralizan y son asumidos como representativos de una sociedad, lo que

    justifica su preservación (Pinassi, 2018).

    En este sentido, Morate Martín (2007) advierte que las políticas patri-moniales que carecen del respaldo social están destinadas al fracaso a largo plazo. El estudio del VS se vuelve, por lo tanto, un componente clave para garantizar la preservación y continuidad del PC.

    Un desafío central radica en la ausencia de consenso sobre los instrumen-tos más adecuados para medir el VS (Parga-Dans, González, & Enríquez, 2020). Algunos estudios han recurrido a metodologías cualitativas basadas en datos etnográficos y entrevistas (Morate Martín, 2007; Parga-Dans et al., 2020), mientras que otros han optado por encuestas (Castellanos Gutiérrez et al., 2019; Mayordomo Maya & Hermosilla Pla, 2020, entre otros). La discusión, sin embargo, permanece abierta.


    En este contexto, el objetivo de la presente investigación es diseñar y aplicar una herramienta metodológica que contribuya a la determina-ción del VS del PC, tomando como estudio de caso a los Organismos Artísticos del Sur, dedicados a la producción de artes clásicas en la ciudad de Bahía Blanca (en adelante, CBB), Argentina. La propuesta se apoya en la Evaluación Multicriterio Social (Munda, 2004) y se nutre de información primaria obtenida a partir de dos relevamientos realizados en 2022 en la CBB.

    El trabajo se organiza de la siguiente manera. La sección 2 presenta el marco teórico y los antecedentes relevantes. La sección 3 desarrolla la pro-puesta metodológica. La sección 4 aborda el estudio de caso. Finalmente, se ofrecen conclusiones y reflexiones finales.

    1. Antecedentes: el valor social del patrimonio cultural

      Las distintas acepciones del valor del PC han evolucionado a lo largo del tiempo. En un principio, solo se consideraba su valor histórico y artístico (Greffe, 1990), lo que suponía la existencia de un valor intrínseco y uni-versal. Sin embargo, a partir de 1979, con la Carta de Burra (Australia Icomos, 1999), se comenzó a reconocer también el valor que los grupos sociales otorgan al PC. Desde esta perspectiva, el significado patrimonial se entiende como la suma de los valores entrelazados de distintos grupos sociales (Parga-Dans et al., 2020).

      Bajo este enfoque crítico, el PC es una construcción social y el valor que las comunidades le asignan no es inmutable, sino dinámico. En este sentido, Rojas (2002) señala que

      Entre los factores de cambio se incluyen: los avances en las investigaciones arqueológicas, históricas o estéticas; el mayor nivel de educación de las comunidades; aumentos en el nivel de ingreso, y la evolución de la sensibilidad estética e incluso cambios en la moda. Según Mosetto (1994), esta circunstancia da origen a un dilema económico relacionado con la dificultad de juzgar el costo de oportunidad de invertir recursos en la pre-servación del patrimonio. (Rojas, 2002, p. 6)

      Asimismo, Garcés Córdoba et al. (2014) sostienen que la valoración puede ser múltiple dentro de un mismo espacio temporal y geográfico; es decir, lo que resulta valioso para un grupo puede no serlo para otro. De este modo, se refuerza la relatividad del valor patrimonial en contraposición a la visión tradicional del valor universal del PC.

      En la construcción del VS cobra relevancia el concepto de «espacio vivido patrimonial» propuesto por Pinassi (2016), definido como:


      […] el espacio vivido es ese espacio subjetivo que cada sujeto construye sobre su experiencia a lo largo de la vida, con base en las relaciones sociales, en sus prácticas en el espacio material, en su historia personal que trae consigo y de los lazos (sociales, históricos y espaciales) que construye en un determinado lugar. (Pinassi, 2016, p. 68)

      El autor agrega que

      […] es aquel espacio vivido que se estructura a partir de los componentes del patrimonio cultural de una sociedad. Un espacio vivido puede devenir en espacio vivido patrimonial a partir de su configuración sobre la base de la identidad común, compartida por los habitantes de un determinado territorio. (Pinassi, 2016, p. 69)

      En definitiva, el VS comprende el conjunto de representaciones y apro-piaciones colectivas –ya sean amplias o sectoriales– que otorgan sentido social a los bienes, legitiman su valor y les confieren un significado en el marco de la cultura actual. Esta fase de valoración constituye la base de su preservación, dado que el patrimonio actúa como un instrumento de inte-gración social: genera identificación, reconocimiento y posibilita alianzas entre sectores diversos en sociedades complejas (Cirvini, 2019). De este modo, la dimensión social del valor del PC debería incorporarse de manera sistemática en la gestión patrimonial.

      De aquí se desprende la necesidad de medir o determinar el VS. Algunos estudios han buscado captar sus aspectos conceptuales mediante metodolo-gías cualitativas basadas en datos etnográficos y entrevistas (Morate Martín, 2007; Yung & Chan, 2015, entre otros). Otros han empleado enfoques cuantitativos (Castellanos Gutiérrez et al., 2019; Parga-Dans et al., 2020; Mayordomo Maya & Hermosilla Pla, 2020, entre otros).

      Por ejemplo, Castellanos Gutiérrez et al. (2019) analizan el VS de la ruta turística de Pinos (México), declarada «Pueblo Mágico» y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2010. Para ello, emplean un modelo de regresión logística estimado a partir de encuestas. Definen como variable endógena el orgullo de la población hacia su patrimonio e incluyen como explicativas el beneficio económico derivado de la declaratoria, la mejora en la calidad de vida y el conocimiento de determinados bienes patrimo-niales como Los Arquitos, la Hacienda Santiago, el arroyo de las flores y la Hacienda de San Martín. Los resultados muestran que estas variables explican el 43% del orgullo manifestado por los habitantes.

      Parga-Dans et al. (2020), por su parte, presentan un modelo de medición del VS aplicado a la Cueva de Altamira (España), declarada Patrimonio de


      la Humanidad en 1985. El análisis, de carácter cuantitativo, se basa en dos trabajos de campo: una muestra representativa de la población española y otra de la comunidad local de Cantabria. Utilizan análisis de componentes principales y Anova, garantizando la fiabilidad a través de la significación estadística de las variables empleadas. Los resultados evidencian que el VS de Altamira está estrechamente vinculado al nivel educativo y al grado de conocimiento del bien, de modo que, a mayor conocimiento, mayor satisfacción con la visita.

      Finalmente, Mayordomo Maya y Hermosilla Pla (2020) proponen un enfoque de evaluación que integra el patrimonio material, inmaterial y paisajístico mediante un método multicriterio. Definen un conjunto de criterios, entre ellos el valor social, que estiman a través de variables espe-cíficas para cada tipo de bien patrimonial. La metodología combina una evaluación técnica con una participativa.

      En conjunto, esta diversidad de aproximaciones pone en evidencia la falta de consenso respecto de cuáles son los instrumentos más adecuados para medir el VS del PC (Parga-Dans et al., 2020).

    2. Propuesta metodológica para determinar el valor social del patrimonio cultural

      En este apartado se realiza una propuesta metodológica para determinar el VS del PC. De acuerdo con Pacheco y Contreras (2008), la evaluación debe recurrir a métodos que tengan en cuenta diversos tipos de información (cualitativa y cuantitativa). Además, se necesita un instrumental extenso que pueda hacer frente a múltiples objetivos e incluso con contradicciones. La metodología EMCS (Munda, 2004), en la que se basa la presente propuesta, permite abordar estas dificultades. Introduce una perspectiva integradora y participativa, dirigida a facilitar la búsqueda de soluciones en situaciones complejas, como las relacionadas con la gestión de recursos naturales, bienes patrimoniales y la sostenibilidad, a partir de la combinación de diversos tipos de información (Munda 2004; Munda 2008; Etxano & Pelenc, 2020). La figura 1 sintetiza la EMCS (Munda, 2004).


      Figura 1


      Trabajo de campo

Análisis previo

Trabajo de campo

Esquema metodológico de la Evaluación Multicriterio Social (Munda, 2004)


1. Definir el objetivo


2. Identificación de actores sociales

3. Período temporal

4. Definición de criterios y pesos relativos

5. Definición de variables

6. Recolección de la información

7. Cálculo de variables

8. Normalización de variables

9. Agregación de variables

10. Cálculo del indicador general

Análisis multicriterio

Construcción de la matriz de EMCS

Fuente: elaboración propia a partir de Munda (2004).

Con base en Munda (2004), el marco metodológico propuesto en este trabajo permite combinar la evaluación de expertos con la percepción de otros actores sociales involucrados para determinar el VS del PC. Estos juicios se recopilan mediante distintos instrumentos, como, por ejemplo, entrevistas, grupos focales y encuestas. Luego, dependerá del sistema de puntuación establecido la importancia que se le asigne a cada actor social. Es en la integración de diferentes fuentes y tipos de información donde radica la relevancia del método de estudio.

A continuación, se presenta la metodología propuesta para determinar el VS del PC.


  1. Objetivo de la metodología. Medir el VS del PC.

  2. Actores sociales. Se considera que quienes determinan el VS del PC son la comunidad local y la comunidad usuaria del PC en cuestión.

  3. Período de tiempo. Se medirá el VS a lo largo de un año.

  4. Criterios de valoración y pesos relativos. La tabla 1 define los cua-tro criterios de valoración social de los bienes de PC propuestos y sus pesos relativos. Estos los establece el evaluador, cuando los criterios de valoración tienen una importancia relativa diferente. Es decir, cuando se considera que un criterio es más determinante que otro, su peso relativo debe ser mayor. La suma de los pesos relativos debe ser 1. En el caso de los cuatro criterios definidos, los primeros tres dependen de la percepción de la comunidad local en general, mientras que el último depende de la organización de un grupo de personas en particular, es por esta razón que se le atribuye un peso menor.

    Tabla 1

    Criterios de valorización social del patrimonio cultural y pesos relativos


    Criterio de valoración

    Definición

    Peso relativo


    Identidad

    Considera los vínculos sentimentales y afectivos de la comunidad local hacia sus elementos. Las variables se relacionan con la validación del bien por los residentes, su relación con tradiciones o costumbres, el sentimiento de identidad que genera y el reconocimiento como parte de la vida cultural.


    0,3

    Apropiación

    Considera si la comunidad local lo reconoce como parte suya, es decir, como PC locales.

    0,3


    Dinamismo

    Considera cómo los usuarios perciben que los bienes del PC se actualizan o renuevan para captar la atención de las generaciones jóvenes. Se busca que estos bienes sean tradicionales y contemporáneos a la vez para que perduren en el tiempo. Indica el potencial de continuidad del PC.


    0,3

    Participación ciudadana

    Considera la presencia de actores sociales involucrados en la preservación de los bienes del PC.

    0,1

    Suma de pesos relativos

    1

    Elaboración propia.


  5. Definición de variables. La tabla 2 presenta las variables propuestas para medir cada criterio de valoración del PC.


    Tabla 2

    Variables para medir los criterios de valoración del patrimonio cultural.


    Criterio de valoración

    Población objetivo

    Variable

    Definición


    Identidad


    Comunidad local

    CONOCE

    Indica si los residentes saben que existe el bien estudiado. Variable dicotómica*.


    ASISTE

    Indica si los residentes son usuarios del bien estudiado, es decir, si lo visitan o hacen uso de él. Variable dicotómica.


    Apropiación


    Comunidad local


    IMPORT

    Da cuenta de la importancia que los residentes atribuyen al bien estudiado. Indica el grado

    en que consideran que este debe formar parte del PC local. Variable ordinal medida en escala Likert 3.


    VIDACULT

    Grado en que los residentes consideran que el bien estudiado forma parte de su vida cultural. Variable ordinal medida en escala Likert 3**.


    Dinamismo


    Comunidad usuaria


    RENOV

    Grado en que los usuarios consideran que el bien estudiado ha sabido renovarse para captar el interés de las generaciones más jóvenes. Variable ordinal medida en escala Likert 3.


    GENJOV

    Grado en que los usuarios consideran que las generaciones jóvenes valoran al bien estudiado. Variable ordinal medida en escala Likert 3.


    PCLOCAL

    Da cuenta de la percepción que los usuarios tienen sobre el bien estudiado. Grado en que consideran que el bien efectivamente es PC local. Variable ordinal medida en escala Likert 3.


    Participación ciudadana


    Grupo de expertos


    GI

    Da cuenta de la participación ciudadana. Indica si existen asociaciones extragubernamentales

    o grupos de vecinos que abogan por la preservación del bien del PC. Variable dicotómica.

    Notas. * Las variables dicotómicas toman valor 0 cuando no cumplen la condición objetivo o 1 cuando sí la cumplen. ** La escala Likert 3 asigna valores 0 (Nada); 1 (Poco); 2 (Mucho).

    Elaboración propia.


  6. Recolección de la información. Se propone que la información pro-veniente de la comunidad local y la comunidad asistente sea rele-vada mediante encuestas a muestras representativas de la población relevante.

  7. Cálculo de las variables. El valor que toma cada variable se computa como el promedio de las observaciones, sin considerar las no res-puestas y las respuestas ambiguas como «no sabe, no contesta» (NS/ NC). En el caso de las variables dicotómicas, el valor de la variable


    corresponde a la relación entre el número de respuestas positivas y la totalidad de respuestas. En el caso de las variables medidas en escala Likert, la puntuación final se obtiene como el promedio entre los valores relevados (Mayordomo Maya & Hermosilla Pla, 2020).

  8. Normalización de las variables. Dado que las variables provienen de diferentes fuentes y se miden en diferentes escalas, los valores de la muestra son contingentes a cada caso. En consecuencia, es preciso normalizarlas para tratarlas en una escala común. Existen diferentes formas de normalización. Aquí se propone utilizar la que considera los valores mínimos y máximos de cada variable (Vi). Así, el valor normalizado de una variable (V’i) varía entre [0;1] y se cal-cula como la ecuación (1). Luego, es posible expresarlo en escala decimal o porcentual, multiplicando por 10 o por 100, según se desee. Vale notar que las variables definidas como dicotómicas ya se encuentran normalizadas.


    V'i =

       vi Mínimo vi    Máximo vi Mínimo vi

    (1)

    Una vez normalizados los valores, se pueden interpretar de acuerdo con un sistema de puntuación predefinido. Aquí se adopta el propuesto por Mayordomo Maya y Hermosilla Pal (2020). Los autores expresan los valores en una escala de 10 puntos y consideran que los valores son: muy alto (10-8,5), alto (8,6-6,5), medio (6,6-5,5), bajo (5,6-2,5) y sin interés (2,6-0).

  9. Agregación de las variables. Para determinar la valoración de cada criterio, se suman los valores de las variables normalizadas que lo componen. Como la puntuación de cada criterio así obtenida depende del número de variables que lo conforman, para que los resultados sean comparables entre sí se calcula el valor (Ci) en rela-ción con el número total de variables que lo componen (Nv). Tal como muestra la ecuación (2).


    1

    C = Nv v'i (2)

    i Nv

  10. Cálculo del indicador general. Para obtener una medida única de VS del PC (VS) que contemple todos los criterios de valoración considerados en forma conjunta, se calcula la sumatoria de los valo-res que toman los criterios de valoración (Ci) ponderados por sus pesos relativos (ri) (3). De esta forma, se arriba a una medida del VS del PC que varía entre [0; 1] o en una escala decimal o porcentual.


VS = ∑rici (3)

Finalmente, la tabla 3 presenta un formato tipo de la matriz de EMCS que se puede utilizar para determinar el VS de los bienes del PC.

Tabla 3

Matriz de Evaluación Multicriterio Social para determinar el valor social de un bien del patrimonio cultural.



Criterio de valoración


Variable

Valor normalizado de las variables (V’i)

Valor relativo del criterio de valoración (Ci)

Pesos relativos (ri)

Valor social del bien del patrimonio cultural (VS)

Identidad (I)

CONOCE

VCONOCE


CI


rI


ASISTE

                                                                                   VASISTE                                          

Apropiación (A)

IMPORT

VIMPORT


CA


rA


VIDACULT

                                                                                VVIDACULT                                       


RENOV

VRENOV



VS

Dinamismo

(D)

GENJOV

VGENJOV

CD

rD



PCLOCAL

VPCLOCAL




Participación ciudadana (P)

GI


VGI


CP


rP


Elaboración propia.


  1. Caso de estudio: el valor social de los Organismos Artísticos del Sur, Bahía Blanca

    La Ciudad de Bahía Blanca, Argentina

    La CBB se ubica al sur de la provincia de Buenos Aires, Argentina, y, según datos del Censo Nacional 2022 (Indec, 2023), cuenta con 336 574 habitantes. Es cabecera del partido homónimo, que incluye también a las localidades de General Cerri y Cabildo (figura 1). Su carácter portuario e industrial, sumado a su rol como nodo de comunicaciones, la convierte en una ciudad intermedia estratégica y en uno de los polos económicos, socia-les y culturales más dinámicos del sur del país (Diez & Pasciaroni, 2018).



    38°30'S

    38°24'S

    38°18'S

    50°0'S

    40°0'S

    30°0'S

    20°0'S

    62°36'O

    Figura 1

    Localización de la Ciudad de Bahía Blanca, Argentina

    70°0'O 60°0'O

    Bahía Blanca


    0100 km


    70°0'O 60°0'O

    Partido de Bahía Blanca

    Cabildo

    Cnel. Daniel Cerri

    Bahía Blanca

    Ing. White

    0

    7.5 km

    50°0'S

    40°0'S

    30°0'S

    20°0'S

    38°30'S

    38°24'S

    38°18'S

    62°30'O 62°24'O 62°18'O 62°12'O 62°6'O 62°0'O 61°54'O 61°48'O


    38°48'S

    38°42'S

    38°36'S

    38°48'S

    38°42'S

    38°36'S

    62°36'O 62°30'O 62°24'O 62°18'O 62°12'O 62°6'O 62°0'O 61°54'O 61°48'O


    Fuente: Gambarota y Tortul (2024).

    En el plano cultural, Bahía Blanca presenta una oferta amplia y diversa que combina propuestas de instituciones públicas y privadas con el dina-mismo de los espacios culturales independientes (en adelante, ECI). Cuenta con una infraestructura consolidada que incluye teatros privados y públicos –entre ellos, el Teatro Municipal, considerado uno de los 10 más importantes del país–, más de una docena de museos y múltiples centros culturales. La Red de ECI agrupa a unos 22 espacios que generan cerca del 60% de la actividad cultural local y se han convertido en actores centrales de la vida comunitaria. A ello se suma el aporte de iniciativas como Vení Cultura, que consolidan una agenda digital participativa con respaldo institucional. La ciudad es también sede de los OAS, integrados por tres cuerpos estables, y de cinco escuelas de formación artística formal: la Escuela Pro-vincial de Artes Visuales Lino Enea Spilimbergo, la Escuela Provincial de Teatro, la Escuela Provincial de Danza Clásica, el Conservatorio Provincial de Música y la Escuela Provincial de Educación Estética. Estas instituciones han impulsado la formación de un importante número de artistas locales

    (Leonardi, Tortul, & Elías, 2022).

    Bahía Blanca se caracteriza además por una fuerte cultura comunitaria y de memoria local, expresada en espacios como el Museo del Puerto de


    Ingeniero White –reconocido por su archivo oral y su labor en torno a las tradiciones populares– y el Museo Taller Ferrowhite, que incorpora forma-tos participativos que vinculan historia y producción colectiva (Leonardi, Elías, & Audino, 2020). El calendario cultural se enriquece con celebra-ciones y ferias de arraigo social, como la Feria de Música y Literatura, la Feria de Artes Visuales, la Fiesta del Camarón y el Langostino, la Fiesta del Cubanito y las celebraciones de San Silverio, que refuerzan la identidad y participación ciudadana.

    No obstante, este potencial se enfrenta a desafíos significativos. Persisten desigualdades en el acceso y una marcada centralización de la oferta cultural, lo que limita la participación de barrios periféricos como Ingeniero White (Leonardi et al., 2023). A ello se suma una percepción de escasa visibilidad y concentración de eventos, vinculada a problemas en la comunicación cultural. Otro aspecto crítico es la insuficiente puesta en valor del patrimonio histórico: numerosos edificios emblemáticos muestran signos de deterioro por falta de inversión pública o privada y, en algunos casos, por desinterés comunitario. En conjunto, la CBB constituye un escenario cultural vibrante y diverso, con instituciones sólidas, un entramado comunitario activo y una identidad cultural en construcción, aunque condicionado por desafíos estructurales que requieren atención para garantizar la sostenibilidad y ampliación de

    su vida cultural.

    Los Organismos Artísticos del Sur: contexto histórico e institucional

    Los OAS, radicados en la CBB, están formados por tres elencos dedicados al arte clásico de importante reconocimiento nacional2, a saber: el Ballet del Sur, la Orquesta Sinfónica Provincial y el Coro Estable de Bahía Blanca. Estos cuerpos artísticos nacen y se desarrollan en la CBB. Se trata de una ciudad intermedia, portuaria e industrial ubicada al sudoeste de la Provincia de Buenos Aires. Constituye un relevante nodo de comunicaciones, lo que la posiciona como uno de los focos económicos, sociales y culturales más sólidos y dinámicos del sur del país (Diez & Pasciaroni, 2018). Su oferta cultural es amplia y pujante. Alberga además variados artistas e instituciones culturales independientes y públicas (museos, bibliotecas, estudios folclóri-

    cos, compañías de teatro, escuelas de educación artística, etc.).

    Si bien formalmente los OAS se constituyen como tales en 2003, con la conformación del Instituto Cultural, cada cuerpo artístico nace indepen-


    1. En 2019, el Ballet del Sur recibió el reconocimiento al mérito de la Fundación Konex, como una de las cinco figuras de la década de 2010-2020 de la música clásica argentina en la categoría de danza.


      dientemente en la ciudad. El Ballet del Sur inicia sus actividades en 1956, como iniciativa de un grupo de jóvenes, dirigido por Alba Lutecia Collo de Duyos. En 1961, con el reconocimiento provincial, se constituye como el «Cuerpo de Baile Estable del Teatro Municipal de Bahía Blanca», nom-bre que cambió por «Ballet del Sur» porque abarcaba una amplia zona de influencia en su propósito de difusión cultural (Balletin Dance, 2021). La Orquesta Sinfónica tiene su origen en la misma época. Nace inicialmente como cuerpo estable de cámara, impulsada por la creación del Conservatorio de Música y Arte Escénico (1957) por parte de las autoridades provinciales, aun cuando se financiaba mayoritariamente con fondos privadas y recibía aportes eventuales de los gobiernos municipal y provincial. Su proceso de consolidación estuvo signado por las dificultades de profesionalizar a los músicos y completar los ejecutantes de los instrumentos para pasar de cámara a sinfónica (Caubet, 2020). Casi 40 años después, en 1996, se conforma un coro que luego se convierte en el primer coro profesional de Bahía Blanca y en 1999 recibe el reconocimiento del gobierno provincial como Coro Estable de Bahía Blanca.

      Desde sus orígenes, la gestión de dichos electos estuvo a cargo de la administración pública. En 1978 dependían de la Dirección General de Escuelas y Cultura de la Provincia de Buenos Aires (Ley 10.584/1987). En 1999, funcionaban bajo el régimen de las actividades artísticas, técnicas y complementarias que alcanzaba a los organismos dependientes de la Dirección General de Cultura y Educación (Ley 12.268/1999). Finamente, en 2003 se crea el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires (Ley 13.056/2003), que desde entonces se ocupa de su administración3.

      La mayor parte de los espectáculos y ensayos de la Orquesta y del Ballet se realizan en el Teatro Municipal y las funciones del Coro en general tie-nen como escenario diferentes iglesias locales. Asimismo, como parte de su actividad habitual, anualmente los organismos realizan más de 50 funciones, algunas de ellas pagas y otras gratuitas, y hacen transferencia al medio través de funciones didácticas gratuitas para estudiantes y público en general. Están integrados por artistas locales, aunque, a medida que fueron creciendo y perfeccionándose, se incorporaron intérpretes de otras provincias y países. Actualmente, el personal del OAS está integrado por 189 artistas (88, 53 y 48 en la Orquesta, Ballet y Coro, respectivamente) y 97 trabajadores que se


    2. «El Instituto Cultural es el órgano de gobierno encargado de asistir al Ejecutivo Provincial en el diseño, ejecución y supervisión de las políticas provinciales en materia de conservación, promo-ción, enriquecimiento, difusión y extensión del patrimonio histórico y artístico-cultural de la Provincia de Buenos Aires» (Ley 13.056/2003, art. 4).


    desempeñan como personal auxiliar, de administración y mantenimiento. Esto indica que casi 300 personas viven total o parcialmente de los ingresos que les genera su actividad dentro de la institución.

    La importancia artística de los cuerpos del OAS, su pertenencia local y su legitimización como patrimonio artístico vienen dadas desde las esferas de gobierno. Hasta el momento, no se encontraron estudios que den cuenta del valor que la sociedad bahiense les confiere.

    Fuente y descripción de los datos

    Los datos utilizados fueron recabados a partir de dos trabajos de campos y de entrevistas a informantes claves. En primer lugar, con el objetivo de recolectar la información relacionada con la comunidad local, se realizó un relevamiento dirigido a residentes de la CBB mayores de 18 años, entre agosto y diciembre de 2022. Se optó por un método de muestro incidental que combina encuestas virtuales, realizadas mediante Google Form, y pre-senciales, efectuadas en diferentes espacios públicos (plazas, parques, centros de compras), para captar diferentes perfiles de personas. Se obtuvieron 398 respuestas válidas.

    En segundo lugar, con la intención de relevar la información relacionada con la comunidad usuaria, entre los meses de mayo y agosto de 2022 se efectuaron 412 encuestas a los espectadores mayores de 18 años de las obras ofrecidas por los diferentes cuerpos artísticos.

    En tercer lugar, mediante entrevistas a los actores sociales de interés se reconoce la «Asociación de Amigos». Dicha agrupación trabaja desde hace años por el mantenimiento y el buen funcionamiento de los OAS. Posee personería jurídica y recibe parte del borderó generado por los espectáculos ofrecidos y lo destina nuevamente a producciones.

    A continuación, se describen los datos obtenidos. Las tablas 4 y 5 caracterizan la muestra de la comunidad local y de la comunidad usuaria, respectivamente. Al respecto de los residentes, se observa que la mayoría son mujeres de entre 18 y 40 años y con estudios superiores. No obstante, estos estratos podrían estar sobrerrepresentados en comparación con los resultados de EPH (Indec, 2023). En relación con la cantidad de adultos de edad media entre 41 y 60 años y de personas con estudios secundarios, la muestra no manifiesta sesgos significativos.

    Por su parte, la muestra de usuarios del OAS está compuesta por una mayoría de mujeres y personas jóvenes de entre 18 y 40 años, aunque se trata de un público variado en términos de edad. Se destaca, además, la alta proporción de usuarios con estudios superiores. En cuando a los públicos de cada cuerpo artístico, sobresale la preponderancia de mujeres asistentes


    al Ballet del Sur y las personas de mayor edad asistentes al Coro Estable. En los otros casos, los públicos son más amplios.

    Tabla 4

    Caracterización de la muestra de la comunidad local de la ciudad de Bahía Blanca


    Variable

    Categoría

    Muestra

    Población

    Test

    ni

    %

    Ni

    %

    P value


    Sexo

    Mujer

    233

    59

    128 884

    53

    0,0267

    Varón

    163

    41

    114 910

    47

    0,0157


    Edad

    18-40

    232

    58

    106 135

    44

    0,0000

    41-60

    124

    31

    75 409

    31

    0,946*

    Más de 60

    42

    11

    32 250

    25

    0,0000


    Máximo nivel educativo

    Primario

    19

    5

    51 200

    21

    0,0000

    Secundario

    182

    46

    100 462

    41

    0,055*

    Superior

    197

    49

    92 132

    38

    0,0000

    Nota. * NRH0 de igualdad de proporciones con un 95% de confianza.

    Fuente: elaboración propia a partir de trabajo de campo y de EHP (Indec, 2023).


    Tabla 5

    Caracterización de la muestra de la comunidad usuaria de los OAS



    Variable


    Categoría

    Ballet del Sur

    Orquesta Sinfónica

    Coro Estable

    Total



    ni

    %

    ni

    %

    ni

    %

    ni

    %


    Mujer

    171

    73

    56

    51

    25

    54

    252

    65

    Sexo

    Varón

    62

    26

    52

    48

    21

    46

    135

    34


    Otro

    3

    1

    1




    3

    1


    18-40

    107

    44

    37

    33

    15

    29

    159

    39

    Edad

    41-60

    80

    33

    42

    38

    14

    28

    136

    34


    Más de 60

    57

    23

    32

    29

    22

    43

    111

    27

    Máximo nivel educativo

    Primario

    4

    2

    3

    3

    2

    4

    9

    3

    Secundario

    52

    22

    20

    18

    12

    26

    84

    21

    Superior

    180

    76

    87

    79

    33

    70

    300

    76

    Fuente: elaboración propia a partir de trabajo de campo.


    Determinación del valor social de los Organismos Artísticos del Sur

    En este apartado se construye la matriz de EMCS a partir de la metodología propuesta y el trabajo de campo descrito anteriormente para determinar el VS de los OAS.


    En primer lugar, en relación con el criterio identidad, las variables CONOCE y ASISTE fueron relevadas para cada cuerpo artístico para reconocer la percepción de los residentes, cada uno individualmente. Se observa que el Ballet del Sur y la Orquesta Sinfónica Provincial son los más difundidos dentro de los OAS y, como se mencionara en el apartado anterior, también son los de mayor trayectoria. Contrariamente, el Coro Estable de Bahía Blanca es el menos conocido y cuenta además con la menor tasa de asistencia (25%) (tabla 6). Además, se releva que el 3% y el 5% del público usuario del Ballet del Sur y de la Orquesta Sinfónica Provincial, respectivamente, se considera asistente habitual. Este valor desciende al 2% del Coro Estable de Bahía Blanca.

    Tabla 6

    Composición del valor del criterio identidad. Ballet del Sur, Orquesta Sinfónica Provincial, Coro Estable de Bahía Blanca y OAS


    Variables

    Ballet

    Orquesta

    Coro

    OAS

    CONOCE

    78%

    74%

    57%

    83%

    ASISTE

    44%

    44%

    25%

    56%

    Fuente: elaboración propia a partir de trabajo de campo.

    Integralmente, los OAS son conocidos por el 83% de la comunidad local y el 56% asistió al menos una vez en el último año. Así, el valor del criterio identidad asciende a 0,70.

    En segundo lugar, la tabla 7 sintetiza las variables asociadas a los criterios de valoración apropiación y dinamismo, respectivamente. En relación con las primeras, el 88% de la comunidad local reconoce al arte clásico como PC de una ciudad y el 50% considera que, en mayor o menor grado, los tres cuerpos artísticos forman parte de su vida cultural.

    En cuanto a las variables que dan cuenta del dinamismo de los OAS, el 64% piensa que los cuerpos artísticos han sabido renovarse para captar el interés de las generaciones más jóvenes, aunque solo el 48% manifiesta que en alguna medida han avanzado en el proceso de renovación. De esta forma, solo el 17% piensa que las dichas generaciones los valoran positivamente. Este resultado pone de manifiesto la existencia de un nexo medianamente débil de transmisión temporal intergeneracional, lo que puede poner en peligro la continuidad de los bienes. Un indicio de esto se vislumbraba al estudiar las características de la comunidad de usuarios de artes clásicas en la CBB, pues obedecía a un público definido de personas mayores de 40 años.

    En cuanto a la variable PCLOCAL, se observa que el 97% de la comuni-dad usuaria efectivamente los reconoce como PC bahiense, lo que indica que


    existe un grupo de habitantes que tiene un fuerte aprecio y reconocimiento por estos bienes patrimoniales.

    Tabla 7

    Composición del valor de los criterios de apropiación y dinamismo. Organismos Artísticos del Sur


    Criterio de valoración

    Variable

    Escala Likert 3

    Mucho

    Poco

    Nada

    NS/NC

    Apropiación

    IMPORT

    74%

    14%

    2%

    10%

    VIDACULT

    20%

    30%

    43%

    7%


    Dinamismo

    RENOV

    16%

    48%

    25%

    11%

    GENJOV

    6%

    11%

    78%

    5%

    PCLOCAL

    92%

    5%

    1%

    2%

    Fuente: elaboración propia a partir de trabajo de campo.

    Como síntesis, la tabla 8 presenta el VS de los OAS y su composición. Los OAS tienen un VS medio de 6,2 puntos. Dicho valor presenta una composición heterogénea, con criterios que toman valores muy altos, como participación ciudadana; criterios con valores altos, como identidad y apro-piación; y criterios que toman valores bajo, como dinamismo.

    Vale notar que, si bien la participación ciudadana en la gestión del patrimonio es muy alta, como está representada por una única variable, se le asigna un peso relativo menor. Esto provoca que, aun cuando su valor sea muy alto, tenga poca incidencia en VS total. Los criterios altamente valorados como identidad y apropiación también denotan una composición heterogénea. En particular, como se mencionaba recientemente, se verifica un muy alto grado de conocimiento de la institución, pero una tasa de asis-tencia media. Además, se observa que la población considera en un grado muy alto que las compañías de ballet, música orquestal y coral en general deberían formar parte del patrimonio de una ciudad y, específicamente, que el OAS es PC de la CBB. No obstante, la institución tiene una baja participación en la vida cultural de la comunidad local. Finalmente, el cri-terio dinamismo es el que menor valoración presenta, incluso con variables sin interés para la comunidad. Dado que a los últimos tres criterios se les asigna el mismo peso relativo, esta concepción sobre el dinamismo genera que VS total del OAS sea bajo.


    Tabla 8

    Valor social de los Organismos Artísticos del Sur. Expresados en escala decimal según sistema de puntuación de Mayordomo Maya y Hermiosilla Pal (2020)


    Criterio de valoración


    Variable

    Valor media (Vi)


    Mín.


    Máx.

    Valor normalizado*10 (V’i)

    Valor del criterio (Ci)

    Peso (ri)


    VS

    Identidad

    CONOCE

    0,83

    0

    1

    8,3 (muy alto)

    7 (alto)

    0,3


    6,2

    (medio)

    ASISTE

    0,56

    0

    1

    5,6 (medio)


    VIDACULT

    0,75

    0

    2

    3,8 (bajo)



    Apropiación

    IMPORT

    1,79

    0

    2

    9 (muy alto)

    7,5 (alto)

    0,3


    PCLOCAL

    1,94

    0

    2

    9,7 (muy alto)



    Dinamismo

    RENOV

    0,91

    0

    2

    4,6 (bajo)

    2,9

    (bajo)

    0,3

    GENJOV

    0,25

    0

    2

    1,3 (sin interés)

    Participación ciudadana

    GI

    1

    0

    1

    10 (muy alto)

    10 (muy alto)

    0,1

    Fuente: elaboración propia a partir de trabajo de campo.

    A modo de síntesis, el análisis del VS de los OAS evidencia una fuerte identificación y reconocimiento de estas instituciones como PC de la CBB, aunque persisten debilidades vinculadas a su capacidad de dinamismo y a la integración plena en la vida cultural de la comunidad. Si bien la apropiación simbólica y la valoración patrimonial son elevadas, la asistencia sostenida y la transmisión hacia nuevas generaciones aparecen como desafíos centrales para garantizar su continuidad y relevancia futura. Este panorama subraya la necesidad de diseñar estrategias que fortalezcan la renovación, amplíen las audiencias y consoliden la relación entre los OAS y la comunidad, ase-gurando así la preservación activa de su valor social.

  2. Reflexiones finales

El PC se caracteriza por sus variadas dimensiones de valor. Entre ellas se puede mencionar el valor cultural, el valor simbólico, el valor económico y el VS. Este trabajo de investigación aborda la importancia de contar con herramientas metodológicas para estimar el VS del PC con el fin de poder definir acciones para la gestión patrimonial.

El estudio propone una metodología de estimación utilizando una adap-tación del método de EMCS (Munda, 2004), mediante la cual es posible combinar información cuantitativa y cualitativa, respaldada por encuestas a la población y a la comunidad de usuarios, para determinar el valor que la sociedad asigna al patrimonio.


La metodología propuesta se implementa para reconocer el VS de los OAS, que contempla tres cuerpos artísticos dedicados al ballet, música orquestal y coral en la CBB, Argentina. Los resultados encontrados mues-tran que la comunidad local asigna un valor total medio a la institución.

Además, el análisis de la composición de dicho VS permite extraer importantes pautas para la gestión cultural. En este sentido se observa que, si bien existe un alto grado de conocimiento de los OAS, la asistencia a los eventos ofrecidos es baja y se concentra en una población mayor de 40 años. Así, las acciones que tiendan a ampliar el gusto por las artes clásicas puede ser un punto central para avanzar en el proceso de patrimonialización. Sin embargo, desarrollar estrategias orientadas a mejorar el acceso a las artes escénicas académicas requiere derribar la arbitraria distinción entre alta y baja cultura, para avanzar en el proceso de democracia cultural (Güell & Peters, 2017).

Por otro lado, se plantea la necesidad de realizar acciones que garanti-cen la continuidad de los servicios ofrecidos por el OAS, fortaleciendo el reconocimiento de estos en la ciudad y robusteciendo los vínculos interge-neracionales. En este contexto, la educación patrimonial puede ser un área para la construcción de un espacio para la memoria colectiva, el diálogo y el intercambio. Un puente entre el patrimonio y la población; entre el pasado y un futuro cargado de significados que sustente al patrimonio dentro de los sistemas de valores de la sociedad posmoderna.

Se propone la coordinación de esfuerzos entre los organismos públicos e instituciones educativas y barriales, como sociedades de fomento, para planear estrategias de acceso más generalizadas que permitan incrementar la valorización de los OAS. Diseñar estrategias de formación de públicos (talleres, charlas, experiencias pre-/posfunción) puede resultar apropiado. Vincular la trayectoria histórica de estos cuerpos con el patrimonio inmaterial de la ciudad, generar narrativas que refuercen su identidad como símbolos de Bahía Blanca. Crear un Observatorio Cultural local que permita el releva-miento de datos sobre asistencia, impacto económico y social, percepciones del público. Generar evidencia para diseñar políticas culturales más efectivas y justificar inversiones. También es posible pensar en acciones que posicionen a estos elencos estables como factor de atracción turística para la región.

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