Apuntes 100, 285-287

ISSN: 0252-1865

eISSN: 2223-1757

doi: 10.21678/apuntes.100.2958

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Bruno Podestá Airaldi (Lima, 1946 - Montevideo, 2025): entre la reflexión académica y el servicio al Perú


Elizabeth González Porturas Embajadora del Perú en Uruguay Montevideo, enero 2026

He sido invitada a escribir estas líneas en Apuntes, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad del Pacífico, para reflexionar sobre la trayectoria intelectual y la vocación pública de Bruno Podestá Airaldi, su editor fundador, fallecido en Montevideo en 2025. Lo hago desde una doble condición que considero inseparable: como embajadora del Perú en Uruguay y como colega que tuvo el privilegio de trabajar con él durante varios años. Esta convergencia de miradas —institucional y personal, profesional y humana— me brinda la oportunidad de ofrecer algunas aproximaciones sobre una vida dedicada al pensamiento, a la gestión cultural y al servicio público.

Nacido en Lima en 1946, Bruno Podestá pasó su niñez y adolescencia en Chucuito, Callao. Tuvo una formación académica excepcional, que incluyó estudios en sociología, administración, relaciones internacionales y gestión cultural, culminando con un doctorado con honores en la Universidad de Florencia. Desde muy temprano se orientó a reflexionar sobre los grandes procesos sociales, políticos y económicos desde una perspectiva comparada e interdisciplinaria, rasgo que definiría tanto su producción académica como su labor editorial.

Esa vocación se expresó de manera temprana en la Universidad del Pacífico, institución con la que mantuvo un vínculo profundo y duradero. Como profesor, investigador y editor, Bruno Podestá fue una figura cen-tral en la consolidación de un espacio de reflexión rigurosa en las ciencias sociales peruanas. A ello se sumó una sostenida labor docente y académica en diversas universidades y centros de investigación de América Latina, Europa y los Estados Unidos, experiencias que ampliaron y enriquecieron su perspectiva comparada. En ese marco, su papel como fundador y primer editor de Apuntes, considerado en el conjunto de su trayectoria, resulta coherente con una visión exigente del quehacer intelectual, orientada a

Apuntes. Revista de Ciencias Sociales


articular investigación empírica, reflexión teórica y análisis de coyuntura, con rigor y apertura intelectual. La línea editorial que ayudó a establecer en Apuntes se distingue, en ese sentido, por el énfasis en el análisis riguroso y en el diálogo interdisciplinario.

En el plano internacional, Bruno Podestá desempeñó responsabilidades de alta relevancia académica y técnica. Fue Coordinador General del Cen-tro de Formación para la Integración Regional (CEFIR) en Montevideo y actuó como asesor principal para América Latina del Grupo de Coimbra, asociación de universidades de la Unión Europea, desde donde contribuyó al fortalecimiento de los vínculos académicos y de cooperación birregional. A partir de 2001, Bruno inició una nueva etapa de servicio al Perú desde el ámbito de la diplomacia cultural, al incorporarse a la Embajada del Perú en Uruguay. Durante casi veinticinco años se desempeñó primero como Agregado Cultural y luego como Encargado de Asuntos Culturales, desarrollando una labor continua, creativa y profundamente comprometida

con los objetivos de la política exterior peruana.

El Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú valora y promueve la cultura como uno de los principales activos de su política exterior; en ese marco, la incorporación de Bruno al servicio del país adquiere un significado particular, no solo por su perfil profesional, sino también por la continuidad y consistencia de su desempeño a lo largo del tiempo. En un país como el Perú, que se reconoce como cuna de civilizaciones y que ha sabido proyec-tar su patrimonio cultural en el ámbito internacional, la cultura ocupa un lugar central en la acción exterior del Estado. En ese contexto, su trabajo y profesionalismo fueron apreciados a lo largo de distintos gobiernos, lo que da cuenta de su valía y de su aporte sostenido al servicio del Perú.

Pude apreciar de primera mano el alcance de su trabajo, que se distinguió por su profesionalismo, su iniciativa y su profundo conocimiento del medio cultural uruguayo. Para Bruno, la diplomacia cultural no se reducía a la organización de actividades, sino que constituía una dimensión sustantiva de la política exterior, orientada a la construcción de vínculos duraderos entre personas, instituciones y comunidades. Desde esa perspectiva, su labor contribuyó de manera decisiva al posicionamiento de la cultura peruana en Uruguay y al fortalecimiento de una relación bilateral basada en el respeto, el conocimiento mutuo y la cooperación.

Durante su gestión a cargo del área cultural de la Misión se organizaron congresos, exposiciones, presentaciones de libros, conciertos y encuentros académicos que dieron visibilidad a la diversidad y riqueza del Perú, tanto en sus expresiones clásicas como contemporáneas. Estos esfuerzos no respondían a una lógica de representación formal, sino a una concepción más amplia


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Obituario. Bruno Podestá Airaldi (1946-2025)


de la cultura, orientada a llegar a públicos diversos y a generar espacios de intercambio, que incorporaba de manera expresa la promoción de las indus-trias culturales y creativas del Perú, así como el apoyo a artistas, artesanos y otros creadores. En cada proyecto, Bruno combinaba visión estratégica, cuidado profesional y una notable capacidad de ejecución.

Paralelamente, mantuvo una producción intelectual constante, publi-cando ensayos sobre cultura, globalización, integración regional y relaciones internacionales. A ello se suma una obra literaria caracterizada por una sensibilidad particular hacia la memoria, la identidad y el territorio, que en sus últimos años volvió con especial intensidad a los paisajes y expe-riencias de su infancia y juventud en el Perú. En ambas dimensiones de su obra —la académica y la literaria— se observa una misma preocupación por comprender el mundo contemporáneo sin perder de vista las raíces históricas y culturales.

Más allá de la amplitud y solidez de su trayectoria, quienes trabajamos con Bruno recordamos especialmente su calidad humana. Fue un profesional riguroso, exigente consigo mismo y con los proyectos que lideraba, pero al mismo tiempo una persona cercana, respetuosa y generosa. Su trato cotidiano estaba marcado por la lealtad, el buen humor y una disposición permanente al trabajo en equipo. Estas cualidades no eran accesorias: formaban parte de su concepción del servicio público y del quehacer intelectual como tareas esencialmente colaborativas.

La contribución de Bruno Podestá al Perú se expresa, así, en múltiples dimensiones: en la formación de generaciones de estudiantes, en la conso-lidación de espacios editoriales y académicos de referencia, en la reflexión crítica sobre los grandes procesos contemporáneos y en una diplomacia cultural ejercida con inteligencia, sensibilidad y compromiso. Su trayectoria constituye un ejemplo elocuente de cómo el pensamiento, la gestión y el servicio al país pueden articularse de manera coherente y fecunda.

Es un honor poder dejar constancia, en las páginas de Apuntes, del reconocimiento y la gratitud que Bruno Podestá Airaldi merece. Su legado intelectual y humano permanece vivo en su obra, en las instituciones que ayudó a fortalecer y en la memoria de quienes tuvimos el privilegio de trabajar junto a él al servicio del Perú.


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